
Todo el mundo parece coincidir en que eres muy simpático.
Esa característica sueles acentuarla más de madrugada.
La naturaleza es sabia.
Supongo que si te despertaras en mitad de la noche (que no lo haces) llorando y pataleando, tus padres terminarían de los nervios, pero cuando te toca comer a eso de las 6 de la mañana o las 7 (horas muy, muy prudenciales) da mucha alegría ir a tu encuentro y ver cómo nos recibes. Eres la felicidad personificada: risas, sonidos guturales (tu madre dice que hablas), gestos de vergüenza y aspamientos varios con los brazos y tus piernas boludas (aceptación 7ª dicc. R.A.E.)...
Por el momento, yo aprovecho para jugar contigo e intento levantarme a esas horas para disfrutar juntos de cosas de machotes..., sin chicas, ya sabes:
-Te cambio el pañal
-Te doy el biberón...
No hay comentarios:
Publicar un comentario