viernes, 16 de septiembre de 2011

¡¡Por fin pasó el verano!!


Cuando yo era pequeño, pensaba que el verano era como comerse un pastel interminable.
El verano de 2011 para mí ha tenido varios sabores y puedo asegurarte que ninguno ha sido dulce (tampoco amargo del todo pero...)

El pasado día 26 de julio te dejé en tierra Celta y hasta el día 3 de septiembre no volvimos a vernos. ¡Cómo has crecido!

Por fin empezamos a conocernos. Tu hermana ha comenzado el colegio y ahora sí que puedo estar más tiempo contigo sin herir sensibilidades.

Eres una bendición.

Dentro de unos dias hay un sorteo de lotería que debe ser bastante importante en la ONCE, será el próximo día 11, del mes 11, del año 11. Una tarde pasamos por delante de un puesto de venta y tu madre quiso comprar un cupón. Lo compramos, pero ya le dije que no se hiciera ilusiones, porque estaba claro que a nosotros nos había tocado la lotería por dos veces consecutivas: tu hermana y tú.

Me encanta ver tu sonrisita picarona y oir los sonidos que emites con tu boquita. También me gusta mucho ver tus manos entrelazadas y mirar como juegas con ellas sin saber qué son ni para qué sirven, por ahora. El día que lo descubras y empieces a usarlas, más de uno vamos a llorar con los tirones de pelos que seguro darás a todos los que te agobien un poco.

¡Bienvenido final del verano!

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